domingo, 17 de junio de 2012




El Testimonio del Rabino Leopold Cohn


En 1862, en Berezna al Este de Hungría, nació Leopold Cohn, en medio de una familia judía ortodoxa. En su autobiografía "Un Misionero Moderno para un Pueblo Antiguo," el Rabino Cohn escribió:


"Los judíos ahí (Berezna) veían al cristianismo como una fase del paganismo, ya que los católicos abiertamente exhibían sus hábitos idólatras, postrándose ante cruces e imágenes, prácticas grandemente aborrecidas por los judíos debido a que le fueron prohibidas a Israel por Moisés. Debido a estas cosas, fui enseñado a evitar a los gentiles, a ni siquiera aceptarles un vaso de agua." 


A la edad de siete años perdió a sus padres, y él, junto con sus hermanos y hermana tuvieron que valerse por sí mismos. Esto hizo que Leopold buscara a Dios. A menudo se le veía orando a Dios, pidiéndole que le enseñara y mostrara lo que quería de su vida. A la edad de 12 años, Leopold tomó la decisión de hacerse un rabino, lo que era visto como erudito y maestro, juez y guía espiritual. A la edad de 18 años era un experto en literatura hebrea y ley talmúdica. Recibíó de varios rabinos, un diploma (semikah - o un Hattarat Hora'ah) conteniendo un certificado de buena conducta y hábitos así como la autorización para hacerse un rabino. 


De esta manera, huérfano y sólo, la salud física de Leopold así como sus necesidades espirituales e intelectuales fueron fielmente satisfechas por Dios. Siguiendo las costumbre de los Judíos Ortodoxos de aquellos días, el matrimonio fue arreglado y un "Kettubah" (contrato de matrimonio) fue llevado a cabo entre Rose y Leopold en 1880."


Siguiendo la costumbre de aquel tiempo, Leopold y su novia se mudaron a la casa de su suegro. Ahí, él podría dedicarse al estudio del Talmud y las Escrituras. De aquellos días Leopold escribió:


"En la casa de mi suegro yo me sentí muy feliz; y siempre agradecí a Dios por darme al final tan encantador hogar. Muchas señales de honra me fueron mostradas, y recibí muchas muestras de amor y bondad de todos lados. Los días que pasé en esa casa fueron los más brillantes de mi vida." 


La gente del pueblo a menudo venían a pedirle consejo y ayuda. A él le gustaba aconsejar pero la ley judía de su tiempo le prohibía usar sus habilidades como rabino debido a que vivía en proximidad a su maestro y mentor. Sin embargo, él estaba autorizado a buscar un pequeño grupo de estudiantes, y así formar su propia escuela de estudios rabínicos. Cinco años más tarde, el maestro murió, y se le permitió a Leopold Cohn practicar totalmente el oficio de Rabino. Debido a que la comunidad judía era muy pequeña se convirtió en un rabino itinerante, sirviendo las necesidades de esas pequeñas villas.


Servir como un rabino itinerante le mantuvo a Leopold ocupado; pero nunca tan ocupado como para dejar de lado su interés por el misterio del Mesías. El primer pensamiento que tuvo fue estudiar Daniel, pero pronto recordó que había una advertencia en el Talmud contra cualquiera que estudiara lo concerniente al fin de la era, especialmente, aquellas secciones de Daniel que se refieren a la venida del Mesías y al final de los tiempos. Al respecto, comenta:


"Yo pensaba que en el minuto en que yo abriera para leer aquella parte de Daniel, un relámpago vendría del cielo y me mataría. Pero, otro pensamiento vino, sugiriéndome que aquellos talmudistas que habían hecho declaraciones debían ellos mismos haber estudiado Daniel y las otras Escrituras, concerniente a la venida del Mesías, y que si ellos lo hicieron, él también podría hacerlo. Con temor y temblando, abrí el libro, di una mirada tomando especial importancia en el capítulo noveno. Mi búsqueda me guió a culparme a mí mismo por sospechar de las santas palabras de los hombres sabios. Mientras profundizaba aquella mirada, ya que era totalmente ignorante de Jesús (Yeshua) el Mesiás, y por lo tanto no podía entender completamente que el Mesías debería haber muerto por nuestros pecados. Pronto, me di cuenta que el Mesías debió haber venido cerca de 400 años después que el ángel le habló a Daniel sobre las 70 semanas. Hubo una alegría en mi corazón por encontrar la verdad; que el Mesías había venido en aquel tiempo, de acuerdo a Daniel 9:24. Pero era un gozo mezclado con dolor." 


Leopold no paró de pensar y maravillarse del Mesías. Si Daniel estaba bien, los rabinos del Talmud estaban equivocados. Si era una contradicción de pensamiento y estudio; él no podía darlo por terminado. Él creyó que su llamado como rabino dependía de su constancia y su sed por la verdad, lo que lo llevaría a un profundo estudio de los Profetas. Cohn escribió,


"Mientras lo hacía, el puro espíritu de la Palabra de Dios tomaba posesión de mi mente y corazón. Luego, descubrí que mucha de la Ley Talmúdica estaba contraria a la Palabra de Dios." Cohn estaba aislado en el Ghetto, él estaba sólo con sus pensamientos y temores, con nadie que le hablara de Yeshua. Ninguno había venido hasta su pueblo para compartir las Buenas Nuevas del Mesías. Anos más tarde, después que el Rabino Leopold Cohn hubo venido a la fe en Yeshua, el recuerdo de su lucha de querer conocer la verdad, y de no ser capaz de encontrarla, fue una de los más grandes factores que lo llevaron a establecer la Misión Williamsburg a los Judíos (ahora llamada Ministerio al Pueblo Elegido). Leopold no quería que sus hermanos judíos se encontraran en esa desesperada búsqueda de la verdad sobre el Mesías, la cual él había pasado. Su deseo era permitir a los judíos, dondequiera que se encuentren, conocer que el Mesías había venido, que Su nombre era Yeshua, y que Él había muerto para hacer una expiación por el pecado.


Cohn continuó estudiando las referencias talmúdicas del Mesías. Cuanto más estudiaba, más inquieto de mente y espíritu se encontraba. Él se preguntaba cómo las referencias talmúdicas al Mesías podían ser reconciliadas con el judaísmo actual, y comenzó a preguntar a otros rabinos cómo se podían reconciliar las declaraciones mesiánicas en el Talmud con las Escrituras. ¿Cómo fueron capaces de reconciliar tales declaraciones mesiánicas con el Judaísmo, tal como había sido practicado y enseñado? Ninguna persona fue capaz de darle una respuesta satisfactoria.


Leopold continuó su búsqueda de respuestas a estas preguntas, pero lo hizo en una forma muy discreta debido al temor por la persecución. No tenía intención de compartir a su pequeña congregación la profunda lucha que había en su corazón. Pero, para su sorpresa, si lo hizo.


Leopold escribió: "Dios, quien causa que el mudo hable, abrió mi boca y les reveló todos mis descubrimientos. Probablemente, ellos pudieron haber creído el descubrimiento sobre el Mesías, ya que fuimos todos ignorantes de este hecho, pero cuando ellos me escucharon, fue suficiente para que me silbaran, menearan su cabeza, y finalmente, me dejaran sólo, predicando a los bancos vacíos. Una amarga persecución comenzó." 


No habiendo nadie a quien recurrir para discutir las dudas que tenía en su mente, Leopold encontró por su propia cuenta un rabino en una ciudad distante, muy lejos de su propia congregación. Él le habló al rabino sobre sus estudios, y sobre las dudas que estos estudios habían levantado; también le habló de la reacción de su congregación cuando les reveló sus descubrimientos. Aunque el rabino se mostró sorprendido, parecía entender lo que Leopold estaba diciendo y sintiendo. El Rabino le dijo que vaya a América; donde probablemente encontraría mucha gente que podía enseñarle más sobre el Mesías. Estas fueron las palabras que Leopold estaba deseando escuchar. Él sabía que si podía ir a América, él podría encontrar la verdad sobre el Mesías.


Años más tarde, cuando reflexionaba sobre esa conversación, Leopold declaró que él creía que este Rabino también conocía algo de las enseñanzas de Yeshua y era, tal vez, un creyente secreto.


Había pasado casi un mes desde que Leopold había dejado Hungría dejando a su esposa y familia y no estaba ni cerca de encontrar al Mesías. De aquel día escribe:


"Caminaba pensando nuevamente en el Mesías, y pasé por una iglesia donde había una señal con letras hebreas que decía "Reuniones para Judíos." Me paré con un deseo profundo de entrar. Estaba asombrado pero también comencé a razonar: Si esta es una Iglesia Cristiana, que significa este escrito en hebreo aquí? Y qué conexión tiene con los judíos? Cómo puede un judío entrar a un edificio donde hay una "cruz," el objeto al cual los llamados cristiano en mi país adoran? Y ¿cómo judíos y cristianos están aquí reunidos cuando en mi país hay una fuerte división? Mientras me paré para escuchar la música y pensar, mis amigos vinieron de pronto y me dijeron, 'Es mejor que usted no entre ahí' - ¿Por qué, les pregunté? "Solo venga y vea. Avanzamos unos pasos y me dijo 'Hay algunos apóstatas en esta iglesia que desvían a nuestros hermanos judíos. Ellos dicen que el Mesías ya ha venido'. Cuando escuché esto, me llené de gozo y sorpresa porque esto confirmaba mi descubrimiento. Me despedí diciendo "Adiós amigos, tengo algo que hacer" y luego fui rápidamente hacia la iglesia, a pesar de la presencia de la cruz." 


No hay coincidencias en el programa de Dios. El tiempo de Dios es perfecto. El Rabino Cohn conocía perfectamente esta historia por toda su instrucción y tradición. Sin embargo, recientemente había estado revisando su instrucción para los preparativos de la celebración de Pascua. La historia de la redención de Dios de Su pueblo, a través de la sangre derramada de un cordero, era completamente familiar, pero en tanto que escuchaba el mensaje, Leopold escuchó por vez primera como la salvación de Dios estaba disponible a todos los que creían en el Cordero de Dios, el Mesías Yeshua.


El Rabino Cohn escuchó por un buen momento la predicación. Él estaba fascinado por lo que estaba oyendo, pero al mismo tiempo estaba disgustado. El se había criado en la tradición ortodoxa judía donde hombres y mujeres estaban separado durante la alabanza. Aquí, hombres y mujeres judíos estaban sentados juntos, y los niños judíos cantaban canciones sobre Jesús. Él quería salir, correr de ese lugar de blasfemia, pero algo le pasaba a sus pies que no querían moverse porque su corazón quería escuchar más sobre el Mesías. Este era el porqué había venido a América.


Leopold luchó mucho con su consciencia; finalmente su transfondo; tradición y entrenamiento le impidieron quedarse por más tiempo. No obstante, al salir le pidió al Shama (encargado del edificio) que le diera la dirección del hombre que estaba predicando sobre el Mesías.


Al día siguiente, se dirigió a esa dirección. Era la casa de Hermann Warszawiak. Cuando el tema del Mesías salió a la luz, Warzawiak vio el interés del Rabino Cohn y escuchó algunas de sus preguntas, él sabía que no podía tener una conversación sin evitar una discusión. Hermann no tenía ningún interés en argumentar con un rabino ortodoxo el cual era, sin lugar a duda su superior en tradición judía y Talmud. El simplemente le dijo al Rabino Cohn, "Voy a darte un pequeño libro y quiero que lo leas. Después que lo hayas leído, entonces ahí hablaremos. No diré ni una sola palabra hasta que no lo hayas leído." Así fue como a las manos del rabino Cohn llegó una copia del Nuevo Pacto en Hebreo, traducido por el famoso Dr. Franz Delitzch.


Una vez llegado a su casa, el Rabino Cohn no perdió más tiempo y abrió el pequeño libro. Era la primera vez que veía esas palabras. "Este es el libro de las generaciones de Yeshua, el Mesías, el hijo de David; el hijo de Abraham." Imaginemos sus sentimientos, no sólo al leer estas palabras por primera vez, sino que también podía leerlas en su sagrada lengua, Hebreo.


Con profundo interés comenzó a leer a las once de la mañana y continuó hasta la una de la medianoche. Hubo muchos contenidos de todo el libro que no podía entender, pero al menos pudo darse cuenta que el nombre del Mesías era Yeshua.


El Rabino Cohn estaba tan emocionado con su descubrimiento que apenas pudo dormir. Tan pronto como se hubo levantado y al finalizar sus oraciones matutinas, rápidamente se dirigió a compartir su descubrimiento con el Rabino Klein, el rabino de la Secta Ortodoxa de la cual el Rabino Cohn se había hecho miembro.


A pesar de lo descubierto en su primera lectura del Nuevo Pacto, muchas otras cosas quedaron confusas. Él creía que el Mesías, cuyo nombre era Yeshua vivía en alguna parte de este país (América), y que Él podría estar gobernando sobre un grupo de personas judías, tal vez, aún entre las diez tribus. No podía contener su gozo al pensar qué maravilloso sería encontrar a este Yeshua, y unirse a un grupo de personas judías quienes vivirían bajo el gobierno del Rey Mesías. Aunque esto nos parezca extraño, era común que el pueblo judío creyera que el Mesías estaba vivo, viviendo en diferentes partes del mundo.


Recordando aquella visita, Leopold dijo:


"Fui a él con aquel libro lleno de gozo en mi corazón. Se lo mostré. El (rabino Klein) tomó el libro, lo miró y lo tiró al suelo. Se enfadó mucho y luego comenzó a insultarme por haber leído tal libro" 


Confundido y atormentado, Leopold Cohn huyó de la oficina del Rabino Klein. ¿Cómo era posible que Yeshua, el Mesías, el hijo de David, pudiera ser la misma persona a quien los cristianos adoraban?


Por algunos días retomó sus estudios y comenzó a ver la verdad más plenamente. El capítulo 53 de Isaías era la más maravillosa revelación, ¿pero de que? ¿Cómo podía amar al odiado?. Lidiando entre las dos opiniones, decidió ayunar y orar a Dios para que le mostrara qué hacer.


A medida que los días pasaban, sus pensamientos comenzaron a tornarse hacia su esposa y familia, a los que había dejado en Hungría. ¿Cómo reaccionarían ellos? ¿Qué dirían? ¿Podría verlos nuevamente? Él se propuso en su corazón confiar que Dios se revelaría a su familia y a otros de la comunidad judía cuando les comunicara el mensaje del Mesías.


Mientras, guardando su promesa a Hermann Warszawiak, fue a comentarle que ahora creía que Yeshua era el Mesías.


Después de tener una conversación con Hermann Warszawiak y tras dejar su casa, el Rabino Cohn comenzó a decirle a sus amigos judíos y otros rabinos que él había encontrado al Mesías de quien hablaban los profetas.


Rumores y acusaciones comenzaron a difundirse sobre Leopold Cohn, el rabino de Hungría, quien creía en Yeshua. Lo denunciaron como un "meshumad" (un apóstata), un traidor.


Rechazado por la comunidad judía, Warszawiak arregló para que Leopold viviera con una pareja de gentiles creyentes, Sr. y Sra. Cruikshank, quienes estaban haciendo una labor misionera entre los judíos. Durante su breve estadía con los Cruikshank, la persecución del rabino Cohn se incrementó. Cables y cartas fueron enviados al hermano mayor de Leopold en Hungría, diciéndole que su hermano, Leopold Cohn, se habían convertido en un apóstata. Una carta de Hungría vino diciendo "Daré 500 piezas de oro al que lo matare." Parecía que su nueva fe en Yeshua no solamente lo apartaba de su propio pueblo judío, sino que también lo separaba de su esposa y familia. No los podría ver nunca más.


Por la persecución se le sugirió que cambiara su nombre. Él, hasta ese tiempo, estuvo usando el nombre por el cual había sido conocido en Hungría, Isaac Leopold Kahan. Kahan era el apellido de su familia, el que era usado en todos los periódicos y telegramas de aquel día, así como el nombre que había sido dado a los oficiales de inmigración. A insistencia de los Cruikshank, Isaac Leopold Kahan cambió su apellido a Cohn.


Las comunidades judías en Nueva York y Hungría hicieron todo lo posible para separar a Leopold de su esposa e hijos. El pensamiento de la comunidad era que si era malo que un rabino aceptara a Yeshua como el Mesías, era peor aún que su familia tomara la misma decisión. El Rabino Cohn, también se dió cuenta que sería suicida para él permanecer en América, por lo que una vez más fue donde su amigo, Herman Warszawiak. Este, se comunicó con el Dr. Schauffler y el Sr. Leonard, hombres quienes lo habían ayudado en su propio ministerio y quienes decidieron que Scotland sería un lugar seguro para el Rabino Cohn.


El Rabino Cohn se había acostumbrado a orar tres veces al día, aunque con rituales de oraciones. El ahora conocía al Dios viviente en forma personal. Él sabía que podía acercarse a Él en cualquier hora del día o de la noche. Esto era maravilloso; era poder, era fe. En fe, Leopold creía que a través de la oración Dios podría restaurar a su familia. Sin embargo, su fe a la contestación de las oraciones fue probada casi de inmediato. Su cambio había sido anunciado en diarios locales y tan pronto como la comunidad judía escuchó esto se enojaron mucho. Algunos de los líderes de la comunidad fueron al rabino y le pidieron que enviara una carta al Rabino en Apsitza, el hogar de Leopold, notificándole que el Rabino Cohn era un apóstata. Pero el rabino de Hungría les envió una respuesta en la que les advertía contra la calumnia a un verdadero y justo judío, y les dijo que no deberían creer en tan malvados informes que habían escuchado sobre el Rabino Cohn, el cual era un líder en Israel que se merecía respeto.


Con la carta del rabino de Hungría en mano, el líder de la sinagoga, junto con otros pocos hombres judíos, fueron ante el Rabino Cohn. Algunos de los hombres iban con lágrimas de enojo y frustración, pero otros iban con lágrimas de respeto. Leopold estaba tan emocionado como alarmado sobre un posible debate con tan famoso rabino, elegido por la comunidad en Edimburgo. Él estaba emocionado sobre la posibilidad de testificarle, conociendo el impacto que esto tendría sobre el pueblo judío. Él estaba convencido del poder de la oración y conocía el poder de la Palabra de Dios. Pero estaba alarmado porque el Dr. Wilson, pensaba que sería peligroso para el Rabino Cohn tal debate, porque podría aumentar el odio y rencor, forzándole a buscar asilo en otro país.


Pronto, hallaron respuesta a su oración y Dios le dió la solución. Tal vez la comunidad judía podía acordar en sostener el debate en un hall privado. De esta manera, cualquiera que estuviera interesado en el debate podría asistir y escuchar. El Dr. Wilson sentía que esto también le podría dar mayor protección a Leopold Cohn.


Era el primer testimonio público que daba el Rabino Cohn sobre su creencia en el Mesías. Muchas judíos habían venido a escuchar el debate desde Escocia e Inglaterra. Leopold notó que en el lado de su oponente se vislumbraba una pila de libros y papeles; había venido preparado para tratar con un rabino apóstata. Por su parte, Leopold sólo venía con dos pequeños libros, una copia de la Biblia en hebreo y la copia de Nuevo Testamento en Hebreo de Franz Delitzsch. Él traía consigo estos libros pero sabía que también traía la promesa de Dios a Israel.


Cohn explicó lo que significaba ahora para él todo esto, a toda la comunidad, a su esposa como a sus hijos, los mismos que se conmovieron profundamente. El simbolismo que aquel matzo partido quedó sellado en su mente y en su corazón. Él les dijo que los apóstoles debieron haber sido los primeros judíos creyentes en el Mesías, Yeshua, quien había instituído esta ceremonia del partimiento del pan. Para que a través de esta ceremonia, los creyentes no olvidaran nunca el precio que Dios había pagado por ellos.


En su pequeño hogar en Brooklyn, aunque confrontada diariamente por la evidencia del sufrimiento y persecución a la cual su esposo e hijos habían sido sujetos debido a su fe en Yeshua, Rose (su esposa) se dio cuenta que no podía dejar pasar más tiempo; que necesitaba tomar una decisión sobre este Mesías, Yeshua. En la soledad de su dormitorio, ella se arrodilló en oración y aceptó a Yeshua como su Mesías y Salvador. La familia Cohn estaba ahora unida en una misma fe. Ellos estaban unidos en sus esfuerzos y devoción para la tarea que Dios les había dado.

martes, 12 de junio de 2012


UNA ESPADA NUEVA

Apreciados hermanos, entramos en este nuevo periodo de tiempo según el calendario grecorromano, y considerando de que cada uno de nosotros hemos hecho un autoexamen de conciencia respecto a nuestras metas y objetivos sean estas personales y/o congregacionales, me tomo el tiempo para compartir este mensaje, que es el resultado de mi propio análisis con respecto al ministerio que Elohim ha puesto en nuestras manos (a mi esposa y yo).

Espero que de alguna manera sea de provecho para cada uno de ustedes.



La cita que quiero compartir con ustedes esta en el sefer de Shemuel Bet 21:15-22:

2Sa 21:15 Los filisteos atacaron a Israel, así que David y sus hombres salieron a pelear contra ellos, pero David se sintió muy cansado y débil.

2Sa 21:16 La lanza de Isbi-benob, uno de los soldados consagrados al dios Rafá, pesaba más de tres kilos. También tenía una espada nueva con la que trató de matar a David.

2Sa 21:17 Pero Abisay hijo de Sarvia mató al filisteo y le salvó la vida a David. Entonces los hombres de David hicieron un pacto: «Su Majestad nunca más irá con nosotros en batalla, no sea que Israel pierda su mejor líder».

2Sa 21:18 Después hubo otra batalla con los filisteos en Gob. Sibecay el jusatita mató a Sef, otro de los soldados consagrados al dios Rafá.

2Sa 21:19 De nuevo hubo otra batalla en Gob contra los filisteos. Eljanán hijo de Yaré Oreguín de Belén mató a Goliat el guititab. Su lanza era tan grande como el rodillo de un telar.

2Sa 21:20 Hubo otra batalla en Gat. Había allí otro soldado consagrado al dios Rafá que tenía veinticuatro dedos, seis en cada mano y seis en cada pie.

2Sa 21:21 Este hombre se puso a desafiar a los israelitas y a burlarse de ellos, por lo cual Jonatán hijo de Simá, que era hermano de David, lo mató.

2Sa 21:22 David y sus hombres mataron a esos cuatro soldados consagrados al dios Rafá de Gat.


Al analizar estos pasajes notamos que el rey David estuvo expuesto casa a perder la vida en la primera de las cuatro guerras que tuvo Israel con Filistea despues de un largo periodo de tregua.

Después de que David sometiera a los Filisteos, como se relata en el capítulo 8, ya pasado varios años los filisteos se rebelan nuevamente contra Israel, pero esta vez los filisteos cuentan con cuatro grandes paladines, cada uno de ellos con una particularidad sobresaliente.


El primero de los cuatro su nombre es ISBI-BENOB   יִשְׁבּוֹ בְּנֹב (Yishbbób beNob) --> que viene de la raiz Yashab que quiere decir "Juicio en emboscada" o "Ataque a Traición o Sorpresa".

Isbi-benob (un gigante consagrado al Dios Rafá), ataca a David y éste no puede contener el aluvión del ataque y es socorrido por Abisay. Es interesante notar que David un guerrero por excelencia tuviera problemas para derrotar a éste enemigo, ¿qué pasó? ¿Qué diferencia existe con este nuevo paladín?, el relato menciona que tenía una nueva espada, la palabra hebrea que se relata dice JAGUR JA ADASHA, literalmente quiere decir "algo nuevo", obviamente haciendo uso de la razón, no creemos que la diferencia esté en la "espada nueva o usada o vieja", el comentarista de la Torah aclara que se refiere a una "nueva estrategia de guerra" que David no estaba acostumbrado en el campo de batalla, es por eso que David se vio en apuros y necesito de ayuda.



Este gigante o Paladín utilizaría una estrategia nueva y de sorpresa, para que David no tuviera tiempo a reaccionar y por ende sucumbir.



Aquí vemos algo interesante, el enemigo aunque sometido solo esperará el tiempo para volver a presentar batalla, pero asegurándose de pelear con nuevas estrategias y en el tiempo elegido por él que a la postre,  si no te capacitas (entiéndase en la oración, ayunos, vigilias, estudio de su palabra) no podrás hacer frente a los ataques que el enemigo te presente en el campo de batalla. David dormido en sus laureles de épicas guerreras pensó que ésta batalla sería la misma como las tantas que ha participado y de todas ellas ha salido victorioso; pero, sorpresa!!!!! 

A su lado peleaba Abisai  אֲבִישַׁי Abishai (Ab-Padre  Shai-Disponible)

¿Quién era Abisay? este era Hijo de Sarvia hermano de Yoab que respondió al llamado  de David "Quien descenderá conmigo al campamento"  y fue Abisay que Dijo "Yo descenderé contigo", ¿que aprendemos de esto? DISPONIBILIDAD. Aquí vemos el primer factor para presentar defensa ante los ataques que el enemigo te presente, si éste, se presentare con nuevas estrategias no te tomará por sorpresa porque tu disponibilidad se adelanta a los diseños y tramas del enemigo, porque tu DISPONIBILIDAD latente atrae la atención de Elohim, para mostrarte LA DEFENSA CORRECTA, no basada en tu inteligencia ni en tu capacidad, sino por  efecto de que tu disponibilidad siempre estuvo en primer lugar.



Apreciada congregación, Pregunto: Como está tu disponibilidad para afrontar los desafíos que trae la vida cotidiana, estas afanada/o para solucionar los problemas del afán cotidiano, o quieres estar disponible para Elohim para que él te muestre los diseños, los planes, para tu vida y que seas útil a tu congregación y seas de bendición a tus hermanos en la fe.

(Mensaje de apertura al año grecoromano el día 4-enero-12)

domingo, 10 de junio de 2012


¿Eres marcado con una yud o dos yud?



2:11   “Y aconteció que en aquellos días, crecido ya Moshé, salió a donde sus hermanos y vio sus duros trabajos; y vio a un  egipcio golpeando a un hebreo, a uno de sus hermanos.”

– La identidad hebrea en este joven fue más fuerte que la identidad egipcia. La expresión “sus hermanos” indica una identificación muy poderosa en su interior. Él tuvo que pasar una crisis profunda de identidad.


Se preguntaba ¿Quién soy? ¿Soy egipcio o hebreo? Finalmente tomó la decisión de seguir su corazón y unirse con los hermanos de sangre.

Esta misma experiencia está teniendo aquellos que se han criado en el mundo gentil pero tienen sangre judía o un alma judía. En este tiempo están sintiendo el fuerte impulso de salir de donde se han criado y unirse con “sus hermanos”, los judíos. El hecho de salir del contorno gentil y unirse al pueblo hebreo es una de las obras de fe más grandes, según Hebreos 11:24-26, donde está escrito:

2:14   “Y él respondió: ¿Quién te ha puesto de príncipe o de juez sobre nosotros? ¿Estás hablando de matarme como mataste al egipcio? Entonces Moshé tuvo miedo, y dijo: Ciertamente se ha divulgado el asunto.”  

– Moshé fue rechazado la primera vez cuando vino a sus hermanos. De la misma manera la mayoría de los judíos rechazaron al libertador Yeshúa cuando vino por primera vez, como está escrito en Hechos 7:23-25:

“Pero cuando iba a cumplir la edad de cuarenta años, sintió en su corazón el deseo de visitar a sus hermanos, los hijos de Israel. Y al ver que uno de ellos era tratado injustamente, lo defendió y vengó al oprimido matando al egipcio. Pensaba que sus hermanos entendían que Elohim les estaba dando libertad por medio de él, pero ellos no entendieron. Al día siguiente se les presentó, cuando dos de ellos reñían, y trató de poner paz entre ellos, diciendo: "Varones, vosotros sois hermanos, ¿por qué os herís el uno al otro?" Pero el que estaba hiriendo a su prójimo lo empujó, diciendo: "¿QUIÉN TE HA PUESTO POR GOBERNANTE Y JUEZ SOBRE NOSOTROS? "¿ACASO QUIERES MATARME COMO MATASTE AYER AL MITSRÍ?" Al oír estas palabras, MOSHÉ HUYO Y SE CONVIRTIÓ EN EXTRANJERO EN LA TIERRA DE MIDYÁN, donde fue padre de dos hijos.”

3:14-15 “Y dijo Elohim a Moshé: SERÉ EL QUE SERÉ.  D£I¥D£@ X£[©@ D£I¥D£@ (Ehiyéh  asher  ehiyéh) Y añadió: Así dirás a los hijos de Israel: "SERÉ me ha enviado a vosotros." Dijo además Elohim a Moshé: Así dirás a los hijos de Israel: "HaShem, el Elohim de vuestros padres, el Elohim de Avraham, el Elohim de Yitsjak y el Elohim de Yaakov, me ha enviado a vosotros." Este es mi nombre para siempre, y con él se hará memoria de mí de generación en generación.”  

– En total encontramos siete diferentes nombres del Eterno en esta revelación extraordinaria. Los siete son:

1.    Seré el que seré – Ehiyé asher ehiyé.

2.    Seré – Ehiyé, forma abreviada del primero.

3.    El Eterno – YHWH (evito escribirlo entero por no estar seguro de su correcta pronunciación).

4.    El Elohim de vuestros padres.

5.    El Elohim de Avraham.           

6.    El Elohim de Yitsjak.   

7.    El Elohim de Yaakov.


El Targúm de Yerushalayim tradujo el versículo 14 de esta manera: “Y la Palabra del Señor dijo a Moshé: Yo soy el que dijo al mundo ¡Sé!, y fue, y en el futuro le diré ¡Sé!, y será. Y él dijo: Así dirás a los hijos de Israel: “Yo Soy” me ha enviado a vosotros.”

El Midrash  dice: “Yo no soy llamado por ningún nombre permanente; Mi Nombre varía de acuerdo con el modo en que Mis acciones son percibidas por el hombre,” HaShem explicó.

 “Cuando Yo me siento en juicio Yo libro guerra contra los malvados, Yo soy llamado Tsevaot;

“Cuando suspendo el castigo de un pecador, soy calificado Shadai;

“Cuando Yo soy misericordioso, me presento como YHWH (HaShem).

 El nombre “Ehiyéh  asher  ehiyéh  significa que al igual que Yo estoy con ellos en este exilio; así estaré con ellos en sus futuros exilios.”

El mismo Midrash sigue contando que Moshé preguntó si no tenían suficientes sufrimientos ahora como para ser recordados los sufrimientos futuros. HaShem le contesta que este nombre sólo le fue revelado a él como su líder, pero a los hijos de Israel sólo debes mencionar el nombre Ehiyé, “estaré”, o “seré” para que sepan que yo estaré con ellos en esta aflicción.

 La raíz de la palabra Ehiyéh es “hayáh”  (hey, yud, hey), הָיָה hayáh; raíz prim. ; existir, i.e. ser o llegar a ser, tener lugar / hacerse, llegar a ser, convertirse, volverse, ponerse / pertenecer a, servir de.

La raíz del nombre YHWH es “haváh”  (hey, vav, hey), הָוָה haváh; raíz prim. sign. prop. respirar; ser (en sentido        de existencia), estar, existir, devenir, llegar a ser, ocurrir.

La palabra YHWH  (Yud, Hey, Vav, Hey) está relacionada con los dos verbos hayá y havá. YHWH es la forma causativa,  del verbo havá, lo cual implica que él es (eternamente), él vive (y no puede morir) y hace vivir (da existencia a todo ser vivo). Él es el que existe por si mismo, el único ser real, el eternamente presente. Él es la fuente de toda realidad, incomparable, sin límite, autosuficiente, eterno e inmutable. En Isaías 41:4 está escrito:

 “¿Quién lo ha hecho y lo ha realizado, llamando a las generaciones desde el principio? Yo, HaShem (YHWH), soy el primero, y con los postreros estoy.”

3:16   “Ve y reúne a los ancianos de Israel, y diles: "YHWH, el Elohim de vuestros padres, el Elohim de Avraham, de Yitsjak y de Yaakov, se me ha aparecido, diciendo: 'Ciertamente os he visitado y he visto lo que se os ha hecho en Egipto.”

– Vemos claramente como Moshé pronunció el Nombre del Eterno ante los hijos de Israel. Incluso lo hizo ante Faraón, cf. 5:1-2, 17. La prohibición posterior de los rabinos de pronunciar el Nombre del Eterno no es de origen Toraico El Eterno reprende a los falsos profetas de Israel por haber hecho que el pueblo olvidara su Nombre, como está escrito en Jeremías 23:27:

“que tratan de que mi pueblo se olvide de mi nombre con los sueños que se cuentan unos a otros, tal como sus padres olvidaron mi nombre a causa de Baal?”

Como Moshé dio a conocer el Nombre de YHWH al pueblo de Israel, así el Mesías Yeshúa dio a conocer el Nombre del Padre a sus talmidim, discípulos, como está escrito en Juan 17:6, 26:

“He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; eran tuyos y me los diste, y han guardado tu palabra... Yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos y yo en ellos.”

En Éxodo 3:18 aparece la palabra “ha-ivriyim” (MI¦l¦X¥A¦R¡D) con una doble yud. Es la única vez que aparece así en la Escritura. Esto nos enseña que aquí hay un secreto escondido en la expresión “el Elohim de los hebreos”.

·        La yud es la primera letra del Nombre del Eterno – Se identifica tanto con los hebreos que pone su nombre entre ellos.

·        La yud es la décima letra del alefato hebreo – Las diez palabras fueron dadas en el monte Sinai. También hubo diez plagas para liberar a los hebreos de Egipto.

·        La doble yud aparece también en la palabra “va-yitser”  X£VI¦l¢E (“y formó”) en Génesis 2:7.

       Según Rashí significa que hubo dos actos de formación del ser humano (a diferencia de los animales), una para este mundo y otra para la resurrección de los muertos. En el cuerpo humano está la semilla para el cuerpo de resurrección, cf. 1 Corintios 15:42-44.

      Cuando la doble yud aparece en la palabra “los hebreos” en Éxodo 3:18 hay una alusión a que los hebreos son los que viven en dos dimensiones, en este mundo y el mundo celestial. Entre los hebreos hay dos clases de personas, los que son de la tierra solamente, (como la arena), y los que además son del cielo, (como las estrellas).

     Los hebreos que tienen la relación con el Eterno son los que han sido marcados con doble yud, son los hijos celestiales.

sábado, 23 de abril de 2011

La Pascua Pagana

El Significado del 25 de Diciembre



El 25 de Diciembre nacimiento de Tamuz, el dios sol Babilónico, viene a ser como una conmoción para algunos en el Occidente, pero es conocimiento común entre los estudiosos e historiadores Judíos. Los Judíos fueron tomados cautivos en Babilonia por su desobediencia con respecto a la adoración al sol, a pesar de que ellos mantuvieron firmemente, “Eso no es lo que „el nacimiento de Tamuz‟ significa para nosotros”. Ellos también habían sido cautivos en Egipto, donde tomaron el culto a Ra, el dios sol Egipcio que nació el… 25 de Diciembre.


En el año 168 AC, el General Sirio/Griego Antíoco Epífanes ocupó Jerusalén y estableció una estatua de Zeus en el Templo y proclamó que Zeus era dios… en el nacimiento de Zeus, el 25 de Diciembre.


Cuando Roma conquistó Persia, el Ejército Romano adoptó la adoración a Mitra, la versión Persa del Tamuz Babilónico. El símbolo de Mitra era el mismo que el símbolo de Tamuz: la Tau Babilónica, ó “cruz”. Cuando Roma conquistó Jerusalén, ellos colgaron a patriotas Judíos en la cruz de Mitra como sacrificios al dios sol Romano que nació el25 de Diciembre.


La confusión de lenguajes en la Torre de Babel esparció a los paganos hacia los rincones más alejados de la Tierra y confundió los nombres de sus dioses, pero los rituales de adoración siguieron siendo iguales donde quiera que ellos fueron. Muchos eventos históricos importantes con respectos a la adoración pagana ocurrieron el 25 de Diciembre; pero de esto una cosa que le puedo garantizar absolutamente es que - Yeshua de Nazaret no nació el… 25 de Diciembre.


Pero ¿quién era? El Bebé Tamuz - el Nimrod “reencarnado”.


Cuarenta Días de Llanto por Tamuz Tamuz, fue corneado a muerte por un jabalí salvaje en un accidente de caza cuando él tenía 40 años. Por lo tanto, se instituyó 40 días de llanto por Tamuz: un día por cada año de su vida.  Durante ese tiempo, los adoradores del dios sol se negarían a sí mismos a un placer de esta vida, por amor al placer de Tamuz en la vida después de la muerte.


¿Le suena familiar? Se pone mejor.


La Pascua Pagana:  
Cuando la esposa de Nimrod, la madre de Tamuz, murió muchos años después, la aclamada “Reina del Cielo” fue enviada de vuelta a la Tierra por los dioses en el primer Domingo después del Equinoccio de Primavera. Ella llegó en un huevo gigante, que aterrizó en el Río Éufrates y se quebró para permitirle surgir, reencarnada como la diosa de pechos desnudos de la fertilidad y del deseo sexual. ¿Su nombre? Istar - Pascua. Para proclamar su divinidad, Istar transformó un pájaro en un conejo que pone huevos. En la vertiente occidental del valle de Hinnom en Jerusalén, en las profundidades oscuras de las cuevas Cananeas designadas para la adoración de Istar y su hijo Tamuz, los sacerdotes de Istar impregnarían vírgenes en el altar de Istar al amanecer del servicio de Pascua. Un año más tarde, los sacerdotes sacrificarían aquellos niños de 3 años en el mismo altar, y teñirían los huevos de Pascua con la sangre de esos bebes sacrificados. Hasta el día de hoy, una denominación permite que sus huevos de Pascua sean teñidos de un solo color: ¡rojo sangre! Cuando usted les pregunta el porqué, no tienen la menor idea de cómo empezó la tradición ó que es lo que se practica… ¡pero ahora usted lo sabe!


El Domingo de Pascua (el día apartado para el culto al dios sol) es el día que concluye los 40 días de llanto por Tamuz - llamado por muchos “Cuaresma”. Desde su comienzo en la Babilonia de Nimrod hasta este día, este festival pagano de 40 días llega al clímax en lo que los adoradores del sol matan “al jabalí salvaje que mató a Tamuz” y comen “jamón” después de la orgía del amanecer y del servicio de sacrificio de niños. Hay un día que le puedo asegurar que Yeshua no se levantó de la tumba… ¡Domingo de Pascua! ¡Y Él nunca participó de la “Cuaresma”!
 Generalmente, la Pascua y el Pésaj están separados por un mes. ¿Por qué? Ellos
representan la adoración a dos dioses diferentes. La Pascua pagana se celebra según un calendario pagano solar desarrollado en Babilonia de acuerdo a la adoración de Nimrod. El Pésaj se celebra de acuerdo a la observancia de la luna nueva bíblica y a la maduración de la cebada en la tierra de Israel. Yeshua guardó la Fiesta de Pésaj. Todos los ensayos que fueron insertados en esa fiesta se cumplieron el año de Su resurrección. Por otro lado, la Pascua pagana es el ensayo del sacrificio de niños y de ritos de fertilidad de adoradores paganos del dios sol.

Shalom

El verdadero Significado de TORAH

¿Qué significa el término Toráh?

Antes de entrar en aguas más profundas es conveniente empezar por lo elemental, esto es conocer el significado correcto de la palabra Toráh, palabra que se relaciona en nuestra mente occidental rápidamente con ley, pero de una forma incorrecta lo cual veremos más adelante, pero el punto más importante es que designa la revelación divina dentro del contexto hebreo y por tanto en el judaísmo.

En primer lugar, Toráh, es una palabra hebrea que quiere decir:

תּוֹרָה
[torah] instrucción, norma, ley.
Como podemos ver el significado principal de Toráh, es instrucción, después norma y finalmente ley, pero ésta palabra, Toráh es un sustantivo femenino que deriva del verbo:

יָרָה
[yarah] I. Q. lanzar, disparar; Ni. ser ejecutado; Hi. disparar; II. Hi. hacer llover; Ho. ser regado; III. Hi. enseñar, instruir, indicar.

La palabra Yarah, nos muestra al menos tres relaciones importantes con la palabra Toráh:

1. Lanzar y disparar, que se relacionan con arco y flecha, con acertar en el blanco, y ésta es una de las funciones de la Toráh o instrucción que el Señor nos proveyó, la Toráh es una ayuda para que el hombre acierte, de en el blanco, para que su vida vaya bien dirigida en la dirección correcta, es decir a los caminos del Señor. En términos hebreos la raíz para pecado es, fallar, errar, equivocarse, lo cual conlleva tomar la dirección incorrecta para tu vida desviándote de los caminos e instrucciones del Señor, es decir de la Toráh. Es por eso que Rabí Shaúl (Pablo) nos dice que el pecado es infringir la Ley, es decir la Toráh:

1 Juan 3:4
4 Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley (Toráh – instrucción), pues el pecado es infracción de la ley (Toráh – instrucción).[MGR2]

Por tanto aquel que infringe la Toráh, no acierta a dar en el blanco con su vida sino que se dirige hacia un camino incorrecto, dirige su vida no bajo las instrucciones dadas por el Señor, sino bajo otros criterios.

Salmos 119:1
1 ¡Cuán bienaventurados son los de camino perfecto,los que andan en la ley (Toráh – instrucción) del Señor

2. Hacer llover y ser regado, lo cual se relaciona con el agua, que es la fuente de toda vida y por tanto del crecimiento.

Proverbios 13:14
14 La instrucción del sabio es fuente de vida,para apartarse de las trampas de la muerte
La Toráh, es por tanto una fuente de vida que nos proporciona el crecimiento necesario en todos los sentidos de manera que estemos en comunión con nuestro Creador.

3. Enseñar, instruir, indicar, es el propósito principal de la Toráh¸ para esto fue que el Señor se la revelo a Israel, para enseñarle, instruirle e indicarle todo lo necesario de forma que Israel pudiera cumplir con lo que el Señor esperaba de su pueblo.

Deuteronomio 4:8
8 ¿O qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios tan justos como toda esta ley (Toráh – instrucción) que yo pongo hoy delante de vosotros?

Job 22:22
22 Recibe, te ruego, la instrucción (Toráh) de su boca,y pon sus palabras en tu corazón.
Así pues la Toráh no es algo que debe ser visto solo de forma restrictiva, la Toráh nos restringe cosas pero no para oprimirnos sino como una ley normativa cualquiera, por ejemplo la ley de trafico nos restringe cosas pero son por nuestro bien a la hora de conducir, si nos saltamos un semáforo en rojo podemos causar un accidente donde pueden morir personas e incluso nosotros mismos, de la misma manera la Toráh nos prohíbe ciertas cosas, pero son para nuestro bien para que nosotros mismos no salgamos dañados.

Salmos 19:7
7 La ley (Toráh – instrucción) del Señor es perfecta, que restaura el alma;el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo.

Conforme a esto que hemos visto podemos decir que la Toráh es: para instruirnos, enseñarnos e indicarnos la manera de dar en el blanco de tomar la dirección correcta que nos haga cumplir el propósito del Señor para nuestras vidas alcanzando la meta que él nos tiene preparada, alcanzando a la vez el crecimiento y la madurez de nuestras vidas en todos los aspectos.

En el contexto original hebreo y judío, Toráh se relaciona directamente con las instrucciones dadas por el Eterno (el Eterno, que en hebreo se dice “ha Olam” en alusión al Creador), al pueblo de Israel en el monte Sinaí a través de Moshé (Moisés), quien según la tradición las aprendió, las recopilo, y las trasmitió de dos modos, uno escrito y otro oral. En este contexto se ve la Toráh como algo bueno para el hombre, una enseñanza que le hace alcanzar a vivir plenamente dentro de los parámetros establecidos por el Eterno.

Salmos 119:72
72 Mejor es para mí la ley (Toráh – instrucción)de tu boca que millares de piezas de oro y de plata.

Salmos 119:97
97 ¡Cuánto amo tu ley (Toráh – instrucción)!Todo el día es ella mi meditación.


Errores del significado y mala interpretación


Es importante conocer bien el significado de Toráh puesto que se ha traducido generalmente en nuestras versiones bíblicas como Ley, lo cual lleva a malas interpretaciones que vienen apoyadas por doctrinas erróneas.

La traducción de la palabra Toráh como Ley en nuestras Biblias viene desde la Septuaginta donde se usaron las siguientes palabras griegas para traducir la palabra hebrea Toráh:

nomos («ley; regla»);
nominos («de acuerdo con la ley»);
entole («mandar, mandamiento, orden»)
y prostagma («orden; mandamiento; mandato; requerimiento»).

Desde estas palabras griegas después se tradujo a los diferentes idiomas, español, ingles, francés, portugués etcétera, así que cuando nosotros leemos nuestra Biblia nos encontramos Ley no “instrucción”, lo cual nos da una idea diferente al significado original que hemos visto con anterioridad, de esta forma se ha contribuido a la interpretación errónea que el cristianismo ha hecho de la Toráh y que vamos a ver ahora más adelante. Debemos recordar que nuestras traducciones no están hechas desde el hebreo sino desde el griego y que se usaron palabras que no eran del todo adecuadas en cuanto al significado que tenían las palabras hebreas que se tradujeron al griego, por tanto si queremos entender bien el significado de palabras tan claves como la que nos ocupa debemos ir al hebreo directamente para ver que es lo que realmente nos dice allí.

El legado que nos ha dado la Septuaginta es:
Hebreo     Griego     Español

Toráh         nomos          Ley

Sin embargo el legado correcto es:
Hebreo       Español
Toráh        Instrucción

Se dan cuenta del error que se nos ha legado. Además éste error ha ayudado a sostener la mala interpretación del cristianismo acerca de la Toráh, desde que Justino Martir enseño que el convenio del Señor con Israel había caducado, el cristianismo ha interpretado que la Ley (Toráh) había caducado y que por tanto ya no era para los cristianos que según esta enseñanza de Justino ahora eran el nuevo pueblo del Señor, con la venida del Mesías la Ley caduco y se abrió el periodo o dispensación de la gracia. Esta interpretación fruto del uso de elementos filosóficos griegos para interpretar las Escritura hebreas encuentra un problema:

Mateo 5:17-19
17 No penséis que he venido para abolir la ley (Toráh) o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir.
18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley (Toráh) hasta que toda se cumpla.
19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

Estas palabras de Yeshúa (Jesús para los cristianos) dan al traste con la enseñanza de que con la venida del Mesías la Toráh caduco, pero tristemente en nuestros días el daño ya esta hecho y el cristianismo en general ha adquirido una visión negativa de la Toráh, viendo la Toráh bajo una mente occidental que es fruto del helenismo griego como algo restrictivo, no como una instrucción normativa buena para el hombre, sino como una ley que esclaviza, que ata litúrgicamente, que te oprime y no deja que se ande en “libertad”, entendiendo libertad por andar sin restricciones, como uno quiera y no bajo una serie de normas establecidas por el Señor.

Todo esto ha dado como fruto una postura y visión erróneas hacia los mandamientos por parte del cristianismo que se siente exento de cumplir los mandamientos y de enseñarlos, pero las palabras de Yeshúa que hemos visto anteriormente son claras al respecto: “Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

El cristianismo sustenta esta idea de que Yeshúa termino con la Toráh en base a una mala traducción e interpretación de las palabras de Rabí Shaúl (Pablo).

Romanos 10:4
4 Porque Cristo es el fin de la ley (Toráh) para justicia a todo aquel que cree.
Notemos aquí la palabra fin, “el fin de la ley”, en estas palabras de Shaúl los padres griegos de la Iglesia cristiana vieron el argumento perfecto para justificar por medio de la Escritura su idea de que con Cristo había finalizado la Ley, la Toráh, pero a priori esto contradice las palabras de Yeshúa que hemos visto en Mateo, lo cual no puede ser, es decir Yeshúa no va a decir una cosa y luego Shaúl otra que lo contradiga, por tanto nos encontramos ante algún tipo de error.
El  error es que la palabra que se utiliza para traducir fin, es la palabra griega telos que significa meta, objetivo o propósito. Veamos el texto en griego.

Romanos 10:4

4 τελος  γαρ  νομου  χριστος  εις  δικαιοσυνην  παντι  τω  πιστευοντι  

4 tevlo" ga;r novmou Cristo;" eij" dikaiosuvnhn panti; tw`/ pisteuvonti.


G5056 τέλος télos
del primario τέλλω téllo, (fijar fuera por un punto def. o meta); propiamente el punto al que se apunta como límite, i.e. (por implicación) la conclusión de un acto o estado (terminación [literalmente, figurativamente o indefinida], resultado [immedia, último o profético], propósito); específicamente impuesto o tasa (como pagado):- extremo, fin, finalmente, impuesto, propósito.

Notemos que se utiliza la palabra telos, que quiere decir propósito, objetivo, meta o bien si se quiere fin, pero no fin de concluir o acabar, sino de finalidad, es decir que el propósito o finalidad de la Toráh era mostrarnos al Mesías.

Esta mala traducción y mala interpretación es el fruto de manipular la Escritura para fines doctrinales, para apoyar doctrinas que de otra forma no tendrían cabida dentro de la Escritura, podemos comprobar esto con un ejemplo:

1 Timoteo 1:5

1Ti 1:5  το δε τελος της παραγγελιας εστιν αγαπη εκ καθαρας καρδιας και συνειδησεως αγαθης και πιστεως ανυποκριτου

1 Ti 5 to; de; tevlo" th`" paraggeliva" ejsti;n ajgavph ejk kaqara`" kardiva" kai; suneidhvsew" ajgaqh`" kai; pivstew" ajnupokrivtou,


Veamos ahora como se traduce telos al castellano.

1 Timoteo 1:5
5 Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.

Como observamos en el texto de Timoteo se ha traducido correctamente la palabra telos, como propósito cosa que no ha sucedido con el texto de romanos, lo cual muestra la evidencia de la manipulación doctrinal del cristianismo. Aquí no tiene importancia doctrinal traducirlo bien ya que se habla del amor no del Mesías.

Es tiempo de que el cristianismo regrese este concepto erróneo a su raíz hebrea, a la enseñanza del Mesías que dicen seguir, el fue judío, y vivió como judío, nunca infringió la Toráh, porque si lo hubiera hecho entonces cometió pecado y ya no calificaría como Mesías.

Debemos aprender a ver la Toráh como algo bueno para el hombre y desde luego vigente. Pero veamos un ejemplo elocuente de cómo la Toráh, las instrucciones del Eterno para el hombre son buenas, y no son una carga:

Josué 1:7-8
7 Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la ley (Toráh) que Moisés mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas.
8 Este libro de la ley (Toráh) no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito

Vemos en este texto como el Eterno le habla a Josué y le insta a cumplir, seguir, hablar, meditar y hacer todo lo escrito en la Toráh para que prospere y tenga éxito en su camino, o lo que es lo mismo en su vivir diario, ¿por qué?, pues porque de esta manera andaría diariamente en los caminos del Señor (en hebreo Adonai), bajo las instrucciones correctas, ya que quien conoce mejor la obra sino Aquél que la creo.

Tenemos también las palabras de Pablo (Saúl) que nos muestran como la función primordial de la Escritura, o sea de la Toráh es ni más ni menos que instruir y capacitar al hombre para aquello a lo cual ha sido llamado por Su Creador:

2 Timoteo 3:16-17
16 Toda Escritura (Toráh o instrucción que) es inspirada por Dios y (es) útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.

Conclusión

Igual que cuando compramos por ejemplo un televisor, éste viene con un libro o manual de instrucciones, proporcionado por el fabricante cuyo propósito es dar al aparato las mejores condiciones para su vida útil, así es la Toráh para el hombre, instrucciones de nuestro fabricante que quieren darnos las mejores condiciones de vida.

Es de esta manera que el significado prioritario de Toráh es instrucción, enseñanza que nos hace acertar a dar en la diana, en el blanco que El Señor nos ha puesto, creciendo y madurando como personas y espiritualmente. Pero nunca debemos apreciar como correcto el termino ley que en seguida conecta nuestra mente occidental con algo que nos restringe y nos oprime, lo cual es incorrecto, ya que la Toráh nos acerca al Eterno y Sus Caminos.

Texto redactado por Manuel Garrido Rodríguez
Madrid - España
Teléfono 670241975