sábado, 23 de abril de 2011

El verdadero Significado de TORAH

¿Qué significa el término Toráh?

Antes de entrar en aguas más profundas es conveniente empezar por lo elemental, esto es conocer el significado correcto de la palabra Toráh, palabra que se relaciona en nuestra mente occidental rápidamente con ley, pero de una forma incorrecta lo cual veremos más adelante, pero el punto más importante es que designa la revelación divina dentro del contexto hebreo y por tanto en el judaísmo.

En primer lugar, Toráh, es una palabra hebrea que quiere decir:

תּוֹרָה
[torah] instrucción, norma, ley.
Como podemos ver el significado principal de Toráh, es instrucción, después norma y finalmente ley, pero ésta palabra, Toráh es un sustantivo femenino que deriva del verbo:

יָרָה
[yarah] I. Q. lanzar, disparar; Ni. ser ejecutado; Hi. disparar; II. Hi. hacer llover; Ho. ser regado; III. Hi. enseñar, instruir, indicar.

La palabra Yarah, nos muestra al menos tres relaciones importantes con la palabra Toráh:

1. Lanzar y disparar, que se relacionan con arco y flecha, con acertar en el blanco, y ésta es una de las funciones de la Toráh o instrucción que el Señor nos proveyó, la Toráh es una ayuda para que el hombre acierte, de en el blanco, para que su vida vaya bien dirigida en la dirección correcta, es decir a los caminos del Señor. En términos hebreos la raíz para pecado es, fallar, errar, equivocarse, lo cual conlleva tomar la dirección incorrecta para tu vida desviándote de los caminos e instrucciones del Señor, es decir de la Toráh. Es por eso que Rabí Shaúl (Pablo) nos dice que el pecado es infringir la Ley, es decir la Toráh:

1 Juan 3:4
4 Todo el que practica el pecado, practica también la infracción de la ley (Toráh – instrucción), pues el pecado es infracción de la ley (Toráh – instrucción).[MGR2]

Por tanto aquel que infringe la Toráh, no acierta a dar en el blanco con su vida sino que se dirige hacia un camino incorrecto, dirige su vida no bajo las instrucciones dadas por el Señor, sino bajo otros criterios.

Salmos 119:1
1 ¡Cuán bienaventurados son los de camino perfecto,los que andan en la ley (Toráh – instrucción) del Señor

2. Hacer llover y ser regado, lo cual se relaciona con el agua, que es la fuente de toda vida y por tanto del crecimiento.

Proverbios 13:14
14 La instrucción del sabio es fuente de vida,para apartarse de las trampas de la muerte
La Toráh, es por tanto una fuente de vida que nos proporciona el crecimiento necesario en todos los sentidos de manera que estemos en comunión con nuestro Creador.

3. Enseñar, instruir, indicar, es el propósito principal de la Toráh¸ para esto fue que el Señor se la revelo a Israel, para enseñarle, instruirle e indicarle todo lo necesario de forma que Israel pudiera cumplir con lo que el Señor esperaba de su pueblo.

Deuteronomio 4:8
8 ¿O qué nación grande hay que tenga estatutos y juicios tan justos como toda esta ley (Toráh – instrucción) que yo pongo hoy delante de vosotros?

Job 22:22
22 Recibe, te ruego, la instrucción (Toráh) de su boca,y pon sus palabras en tu corazón.
Así pues la Toráh no es algo que debe ser visto solo de forma restrictiva, la Toráh nos restringe cosas pero no para oprimirnos sino como una ley normativa cualquiera, por ejemplo la ley de trafico nos restringe cosas pero son por nuestro bien a la hora de conducir, si nos saltamos un semáforo en rojo podemos causar un accidente donde pueden morir personas e incluso nosotros mismos, de la misma manera la Toráh nos prohíbe ciertas cosas, pero son para nuestro bien para que nosotros mismos no salgamos dañados.

Salmos 19:7
7 La ley (Toráh – instrucción) del Señor es perfecta, que restaura el alma;el testimonio del Señor es seguro, que hace sabio al sencillo.

Conforme a esto que hemos visto podemos decir que la Toráh es: para instruirnos, enseñarnos e indicarnos la manera de dar en el blanco de tomar la dirección correcta que nos haga cumplir el propósito del Señor para nuestras vidas alcanzando la meta que él nos tiene preparada, alcanzando a la vez el crecimiento y la madurez de nuestras vidas en todos los aspectos.

En el contexto original hebreo y judío, Toráh se relaciona directamente con las instrucciones dadas por el Eterno (el Eterno, que en hebreo se dice “ha Olam” en alusión al Creador), al pueblo de Israel en el monte Sinaí a través de Moshé (Moisés), quien según la tradición las aprendió, las recopilo, y las trasmitió de dos modos, uno escrito y otro oral. En este contexto se ve la Toráh como algo bueno para el hombre, una enseñanza que le hace alcanzar a vivir plenamente dentro de los parámetros establecidos por el Eterno.

Salmos 119:72
72 Mejor es para mí la ley (Toráh – instrucción)de tu boca que millares de piezas de oro y de plata.

Salmos 119:97
97 ¡Cuánto amo tu ley (Toráh – instrucción)!Todo el día es ella mi meditación.


Errores del significado y mala interpretación


Es importante conocer bien el significado de Toráh puesto que se ha traducido generalmente en nuestras versiones bíblicas como Ley, lo cual lleva a malas interpretaciones que vienen apoyadas por doctrinas erróneas.

La traducción de la palabra Toráh como Ley en nuestras Biblias viene desde la Septuaginta donde se usaron las siguientes palabras griegas para traducir la palabra hebrea Toráh:

nomos («ley; regla»);
nominos («de acuerdo con la ley»);
entole («mandar, mandamiento, orden»)
y prostagma («orden; mandamiento; mandato; requerimiento»).

Desde estas palabras griegas después se tradujo a los diferentes idiomas, español, ingles, francés, portugués etcétera, así que cuando nosotros leemos nuestra Biblia nos encontramos Ley no “instrucción”, lo cual nos da una idea diferente al significado original que hemos visto con anterioridad, de esta forma se ha contribuido a la interpretación errónea que el cristianismo ha hecho de la Toráh y que vamos a ver ahora más adelante. Debemos recordar que nuestras traducciones no están hechas desde el hebreo sino desde el griego y que se usaron palabras que no eran del todo adecuadas en cuanto al significado que tenían las palabras hebreas que se tradujeron al griego, por tanto si queremos entender bien el significado de palabras tan claves como la que nos ocupa debemos ir al hebreo directamente para ver que es lo que realmente nos dice allí.

El legado que nos ha dado la Septuaginta es:
Hebreo     Griego     Español

Toráh         nomos          Ley

Sin embargo el legado correcto es:
Hebreo       Español
Toráh        Instrucción

Se dan cuenta del error que se nos ha legado. Además éste error ha ayudado a sostener la mala interpretación del cristianismo acerca de la Toráh, desde que Justino Martir enseño que el convenio del Señor con Israel había caducado, el cristianismo ha interpretado que la Ley (Toráh) había caducado y que por tanto ya no era para los cristianos que según esta enseñanza de Justino ahora eran el nuevo pueblo del Señor, con la venida del Mesías la Ley caduco y se abrió el periodo o dispensación de la gracia. Esta interpretación fruto del uso de elementos filosóficos griegos para interpretar las Escritura hebreas encuentra un problema:

Mateo 5:17-19
17 No penséis que he venido para abolir la ley (Toráh) o los profetas; no he venido para abolir, sino para cumplir.
18 Porque en verdad os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, no se perderá ni la letra más pequeña ni una tilde de la ley (Toráh) hasta que toda se cumpla.
19 Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.

Estas palabras de Yeshúa (Jesús para los cristianos) dan al traste con la enseñanza de que con la venida del Mesías la Toráh caduco, pero tristemente en nuestros días el daño ya esta hecho y el cristianismo en general ha adquirido una visión negativa de la Toráh, viendo la Toráh bajo una mente occidental que es fruto del helenismo griego como algo restrictivo, no como una instrucción normativa buena para el hombre, sino como una ley que esclaviza, que ata litúrgicamente, que te oprime y no deja que se ande en “libertad”, entendiendo libertad por andar sin restricciones, como uno quiera y no bajo una serie de normas establecidas por el Señor.

Todo esto ha dado como fruto una postura y visión erróneas hacia los mandamientos por parte del cristianismo que se siente exento de cumplir los mandamientos y de enseñarlos, pero las palabras de Yeshúa que hemos visto anteriormente son claras al respecto: “Cualquiera, pues, que anule uno solo de estos mandamientos, aun de los más pequeños, y así lo enseñe a otros, será llamado muy pequeño en el reino de los cielos; pero cualquiera que los guarde y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos.”

El cristianismo sustenta esta idea de que Yeshúa termino con la Toráh en base a una mala traducción e interpretación de las palabras de Rabí Shaúl (Pablo).

Romanos 10:4
4 Porque Cristo es el fin de la ley (Toráh) para justicia a todo aquel que cree.
Notemos aquí la palabra fin, “el fin de la ley”, en estas palabras de Shaúl los padres griegos de la Iglesia cristiana vieron el argumento perfecto para justificar por medio de la Escritura su idea de que con Cristo había finalizado la Ley, la Toráh, pero a priori esto contradice las palabras de Yeshúa que hemos visto en Mateo, lo cual no puede ser, es decir Yeshúa no va a decir una cosa y luego Shaúl otra que lo contradiga, por tanto nos encontramos ante algún tipo de error.
El  error es que la palabra que se utiliza para traducir fin, es la palabra griega telos que significa meta, objetivo o propósito. Veamos el texto en griego.

Romanos 10:4

4 τελος  γαρ  νομου  χριστος  εις  δικαιοσυνην  παντι  τω  πιστευοντι  

4 tevlo" ga;r novmou Cristo;" eij" dikaiosuvnhn panti; tw`/ pisteuvonti.


G5056 τέλος télos
del primario τέλλω téllo, (fijar fuera por un punto def. o meta); propiamente el punto al que se apunta como límite, i.e. (por implicación) la conclusión de un acto o estado (terminación [literalmente, figurativamente o indefinida], resultado [immedia, último o profético], propósito); específicamente impuesto o tasa (como pagado):- extremo, fin, finalmente, impuesto, propósito.

Notemos que se utiliza la palabra telos, que quiere decir propósito, objetivo, meta o bien si se quiere fin, pero no fin de concluir o acabar, sino de finalidad, es decir que el propósito o finalidad de la Toráh era mostrarnos al Mesías.

Esta mala traducción y mala interpretación es el fruto de manipular la Escritura para fines doctrinales, para apoyar doctrinas que de otra forma no tendrían cabida dentro de la Escritura, podemos comprobar esto con un ejemplo:

1 Timoteo 1:5

1Ti 1:5  το δε τελος της παραγγελιας εστιν αγαπη εκ καθαρας καρδιας και συνειδησεως αγαθης και πιστεως ανυποκριτου

1 Ti 5 to; de; tevlo" th`" paraggeliva" ejsti;n ajgavph ejk kaqara`" kardiva" kai; suneidhvsew" ajgaqh`" kai; pivstew" ajnupokrivtou,


Veamos ahora como se traduce telos al castellano.

1 Timoteo 1:5
5 Pero el propósito de nuestra instrucción es el amor nacido de un corazón puro, de una buena conciencia y de una fe sincera.

Como observamos en el texto de Timoteo se ha traducido correctamente la palabra telos, como propósito cosa que no ha sucedido con el texto de romanos, lo cual muestra la evidencia de la manipulación doctrinal del cristianismo. Aquí no tiene importancia doctrinal traducirlo bien ya que se habla del amor no del Mesías.

Es tiempo de que el cristianismo regrese este concepto erróneo a su raíz hebrea, a la enseñanza del Mesías que dicen seguir, el fue judío, y vivió como judío, nunca infringió la Toráh, porque si lo hubiera hecho entonces cometió pecado y ya no calificaría como Mesías.

Debemos aprender a ver la Toráh como algo bueno para el hombre y desde luego vigente. Pero veamos un ejemplo elocuente de cómo la Toráh, las instrucciones del Eterno para el hombre son buenas, y no son una carga:

Josué 1:7-8
7 Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la ley (Toráh) que Moisés mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas.
8 Este libro de la ley (Toráh) no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito

Vemos en este texto como el Eterno le habla a Josué y le insta a cumplir, seguir, hablar, meditar y hacer todo lo escrito en la Toráh para que prospere y tenga éxito en su camino, o lo que es lo mismo en su vivir diario, ¿por qué?, pues porque de esta manera andaría diariamente en los caminos del Señor (en hebreo Adonai), bajo las instrucciones correctas, ya que quien conoce mejor la obra sino Aquél que la creo.

Tenemos también las palabras de Pablo (Saúl) que nos muestran como la función primordial de la Escritura, o sea de la Toráh es ni más ni menos que instruir y capacitar al hombre para aquello a lo cual ha sido llamado por Su Creador:

2 Timoteo 3:16-17
16 Toda Escritura (Toráh o instrucción que) es inspirada por Dios y (es) útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia,
17 a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, equipado para toda buena obra.

Conclusión

Igual que cuando compramos por ejemplo un televisor, éste viene con un libro o manual de instrucciones, proporcionado por el fabricante cuyo propósito es dar al aparato las mejores condiciones para su vida útil, así es la Toráh para el hombre, instrucciones de nuestro fabricante que quieren darnos las mejores condiciones de vida.

Es de esta manera que el significado prioritario de Toráh es instrucción, enseñanza que nos hace acertar a dar en la diana, en el blanco que El Señor nos ha puesto, creciendo y madurando como personas y espiritualmente. Pero nunca debemos apreciar como correcto el termino ley que en seguida conecta nuestra mente occidental con algo que nos restringe y nos oprime, lo cual es incorrecto, ya que la Toráh nos acerca al Eterno y Sus Caminos.

Texto redactado por Manuel Garrido Rodríguez
Madrid - España
Teléfono 670241975



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